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martes, 30 de octubre de 2012

GIVE ME FIVE : CINCO CLIPS CON FLX

Siguiendo con el engorile este de los 5 clips y tras disfrutar como un enano repasando las 5 partes preferidas de Ernest, gracias al tiempo libre y todo eso, me he puesto a escudriñar mi tarro para decidir esta suerte de ránking. No creáis que no me ha costado, primero porque hay partes que igual antes me encantaban y por un cambio de gustos o costumbres a la hora de patinar, me siguen gustando, pero no les saco el jugo que antes les sacaba. Así que me quedaré con aquellas partes que a lo largo de los tiempos han sobrevivido en mi imaginario particular, esperando que a alguien entretengan dichas decisiones.

1. Eric Dressen: Santa Cruz Speed Wheels "Risk it" (1989)

Atacar la calle sin complejos, que si este bordillo es más alto de lo que dictan las reglas o más bajo, que si el asfalto es gordo o fino o de la calle del pepino. Todo vale para pasarlo bien. Íbamos a casa de nuestro amigo Tom que tenía el Risk it original en VHS, claro, y despúes de ponernos enfermos a repasar el vídeo saltábamos a la calle sin otra pretensión que la pura diversión.



2. Mark Gonzales : Blind "Video Days" (1991)

Mencionar esta parte del famoso vídeo de Spike Jonze es tan obvio como un cura citando la Bíblia en vez del Así habló Zaratustra. Aún así, soy infiel a mi vida si no reconozco que es la que más veces me he tragado, pero de largo. Mark abrió el camino a todos los obstáculos de la calle, convirtió las ciudades en skateparks en su cabeza y así le siguió el resto de su cuerpo. Llevó al asfalto el kickflip, atacó las barandillas por primera vez, empezó a saltar cosas muy grandes y todo desde un punto de vista más de creación que "deportivo", que es como muchos ven esto del patín hoy en día. Esta parte es la obra de un genio, de un visionario, es Picasso, Gaudí, los Beatles y Daniel Johnston todo en uno sobre ruedas.



3. Greg Hunt : Stereo "Tin Can Folklore" (1996)

Siempre hay una parte que te marca a ti de un modo más personal que a los demás. Después del evidente número 2 con Gonz, no puedo olvidarme de este fragmento del segundo vídeo de Stereo. En la parte de Greg Hunt, además de su estilo como patinador, ya logro adivinar sus futuras trazas de estilo como artista audiovisual y filmer. Otra vez la creación global por encima del "deporte" y, sobretodo, aquello tan manido por algunos de que "no es lo que haces, sinó cómo lo haces", que ha venido siendo un máxima en mi forma de ver el patín. No hay que acumular, hay que fluir.



4. Dan Drehobl: Think "Damage" (1996)

Seguimos en la época dorada de San Francisco y nos quedamos un momento con uno de sus habitantes más peculiares. Dan Drehobl o también llamado Corpsey, algo así como "cadaverito", es hoy en día, sobretodo, un skater de transición, pero antiguamente le daba más fuerte a la calle, pero lo hacía con un claro enfoque procedente mundo de la rampa. Esta combinación siempre me ha parecido muy interesante y efectiva, es el toque definitivo para romper barreras con el patín, no separarlo en categorías. Como en las tres partes anteriores que he puesto, considero que la elección de la banda sonora es bastante más que perfecta para el patín que se desarrolla en el clip, lo cual suma puntos al engorile que se forma al verlo.



5. Pontus Alv:  "The Strongest of the Strange" (2005)

Pasamos los últimos años del siglo XX y el primer lustro del siglo XXI, para mi una ÉPOCA NEGRA en lo que a skateboarding se refiere: lesiones fuertes, falta de engorile, dejar de ser propiamente "adolecente", mala vida, sexo, drogas, mucho rock and roll y, encima, un panorama en el mundo de los vídeos que no me motivaba como antaño. A mi modo de ver las cosas se había perdido algo, un nosequé que todavía conservaban las entregas de Habitat o de Girl/Choco, pero sí que en general fue la época esa del hammer y la lesión. El patín me aburría y encima estaba jodido para practicarlo. 

Una vez, me puse malo en casa de un amigo, con un gripazo de tres mil pares de cojones. Encerrado en su salón hallé una copia original del Strongest of the Strange a la que nadie hacía caso y sobre la que todo el mundo allí me advirtió que no la viera, que era un coñazo, un rollo y que no lo aguantaban entero. Me tragué el vídeo cuatro veces seguidas, me cambió la mente. Muchas cosas que han pasado desde entonces tienen que ver  con ese afortunado gripazo que pillé en Barcelona. Además, todo lo que he dicho de la música, aquí se multiplica por un billón.